
Nos conocimos, nos enamoramos y, en el camino, descubrimos que Dios ya tenía un propósito para nuestra historia.
Hoy, con el corazón lleno de gratitud, damos este paso convencidos de que nuestro amor es parte de Su plan.
Queremos caminar juntos, amándole, sirviéndole y construyendo nuestro hogar sobre Él.
Dios tiene poder para hacer mucho más de lo que le pedimos. ¡Ni siquiera podemos imaginar lo que Dios puede hacer para ayudarnos con su poder!
Efesios 3:20



